NORUEGA.- Con tal de asustar a su amigo, este joven sobrepasó los límites al hacerle creer que lo habían asesinado a hachazos. Con un grito, sangre falsa y el arma, Tom Daniel Hansen, un conocido bromista, le dio el susto de su vida a su amigo, que mientras dormía, se despertó por un grito y tras correr para ver que sucedía se encontró con el espeluznante cuadro.